jueves, 15 de noviembre de 2012

Sentirnos a gusto en la red

Ultimamente veo mucho por internet que la gente no para de quejarse, expresar todo lo que quiere sin ningún tipo de corte o medida y luego criticar a los demás por ejercer su derecho a la libertad acusándoles de las mismas acciones punibles que ellos mismos hacen.
 
Realmente hay veces que piensas que internet es un medio de comunicación, y muchas otras que la gente se lo toma como: "yo digo lo que me da la gana y listo, que el anonimato ya me conservara la cabeza sobre los hombros".
 
Cierto es que se pueden dejar de ver los comentarios, ideas, o a veces los desechos que vomita la gente con la ayuda de un teclado. Que sea publico no quiere decir que se muestre tal falta de empatía con el resto del mundo, ni que se pierda el decoro y el buen hacer.
 
Donde están esas palabras bien escritas, esas frases cuidadas que se escriben sin falta o el empeño en hacerse entender correctamente. Todo eso se esta perdiendo, y con ello los modales que cuando estabas en persona debías usar para que otra gente no te hiciera tragar tus palabras.
 
Ahora miras a un montón de sitios y ves informaciones sin contrastar dadas por verdaderas, juicios de valor a diestro y siniestro solo porque somos capaces de acceder a internet y tenemos el derecho a usarlo, porque esa es la verdadera libertad.
 
Todo eso es correcto, pero también es correcto respetar a la gente que no conoces, actuar con un poco de sentido común y no quejarnos de que no nos dejan expresar lo que queremos o que nos juzgan de manera equivocada cuando a, girarnos de nuevo a la pantalla somos nosotros los agresores.
 
Cada día parece más una lucha por ver quien teclea y sube cosas más rápido sin buscarle sentido a lo que se dice. Se quiere llegar a ser conocido en internet, y da lo mismo que la fama llegue por cualquier motivo, ya se por llegar alto, o solo por dar la nota.
 
Estamos perdiendo el uso de la opinión propia y el respeto a los demás, aplicando la ley de que esto es libertad. Pero si éticamente no diríamos algo a otra persona a la cara, porque creemos que decirlo por aquí esta mejor, solo por el hecho de que no nos puedan partir la cara.
 
Pues siento decir que eso es hipocresía, no defiendas valores o ideas que nunca harías frente a los demás en persona, sin la protección que ofrece la confidencialidad de un mundo lleno de cables, donde la otra persona es solo una imagen en la pantalla, y no alguien de carne y hueso.
 
Dejémonos de ser tan egocentristas y creer que porque podamos escribirlo, aunque sea en una lengua que yo apenas conozco como la materna, no nos da derecho a soltarlo sin más. Dentro de unos años miraremos y veremos que muchas cosas se han perdido por no tenerlas en cuenta.
 
Tu libertad acaba donde empieza la mía, pero también se aplica a este mundo digital. Si algo no te gusta no lo leas. Y si algo no me gusta porque es ofensivo que hago, tampoco lo leo, es solo una opinión dañina que no se tiene que tener en cuenta porque es de una persona desconocida.
 
Entonces llegaríamos a la actualidad, publicando sin cesar y sin criterio, y si algo que me digas no me gusta lo ignoro. Hagamos bien, acostumbremonos a ignorar lo que no nos guste, dejemos de aprender lecciones de la vida porque es más fácil dar al ratón e irnos a otra página que afrontar lo que nos molesta.
 
La sociedad requiere de interacciones y respeto, y cuando esto se olvida, nos encontramos con que lo que nos pretendía unir globalmente, solo incrementa nuestras diferencias. Quizá puedes hablar con cualquier parte del mundo en un instante, pero igual de rápido puedes quitar la dignidad a otra persona. No menosprecies a nadie, porque no es una foto en tu ordenador, es una persona.
 
A veces el poder para hacer lo que nos de la gana, conlleva el poder dañar a los demás. Se responsable y respeta a los demás como quieres que a ti te respeten. Y si crees que nunca has dicho nada malo, mira tus redes sociales, y fíjate si nunca has menospreciado a alguna persona, a algún grupo, si no has plantado estereotipos por rencor o por parecer gracioso.
 
La solución no consiste en abandonar lo que hacemos, sino en darnos cuenta del hecho de que lo escrito por nosotros, sigue siendo nuestra palabra. Si hay cosas que no diríais en persona, porque si hacerlo por internet.
 
Sed responsables, pues vuestros actos en la red también lo son en la realidad.
 
Puede que no cambie mucho, que algunos lo vean exagerado, o incluso que muchos no piensen que les afecte a ellos, pero al menos espero que alguien descubra que las buenas maneras también son posibles en esta red de redes, que al fin y al cabo a todos nos conecta.
 
Porque comunicarse bien es cosas de todos, y la educación no es solo algo que nos pueda quitar el gobierno, ya que las enseñanzas de la vida no se aprenden solo en la escuela. Por eso piensa las cosas antes de escribir, porque todos tenemos derecho a...
sentirnos a gusto en la red.

lunes, 15 de octubre de 2012

A veces estamos solos

La soledad, esa pesada carga de la que todos huimos, tratando de poner tanta distancia como se pueda para alejarse de algo tan repudiado casi como el olvido. Y es que estar solo muchas veces es sinónimo de tristeza.
 
Y en cambio otras veces la soledad es la única cura para encontrarse a uno mismo de verdad. Ya que alejado de la demás gente es cuando uno ciertamente puede darse cuenta de que le mueve, de aislarse un poco de todo lo que nos influye.
 
La soledad ayuda a conocerse a uno mismo y refuerza la personalidad. Esto bien entendido es una ayuda para uno mismo.
 
Tenemos que saber que la soledad obligada puede transformarse en la elegida si nos esforzamos por sacarle partido a esos momentos en los que no queda más remedio que estar solos, pues seguramente más adelante deseemos tener esa intimidad cuando nos veamos agobiados por mucha gente o compromisos.
 
Como siempre digo, aprovecha lo que tienes en el momento y no desees lo que más adelante no quieres, ni desestimes lo que en un futuro anheles.
 
La soledad hay que entenderla como un espacio para ser uno mismo, para buscarse, para divertirse sinceramente con las cosas que nos gustan y sobretodo, para no ocultarnos tras una mascara que agrade a los demás.
 
Tenemos que aprovechar y desmaquillarnos, quitarnos las etiquetas de hermano, padre, novio, marido, amigo y demás que siempre llevábamos a todas partes. Esas etiquetas nos pesan, nos obligan a comportarnos tal y como esperan, o como somos delante de esa gente. En cambio cuando estas solo puedes ser tú, quitarte el disfraz y mirarte al espejo y verte a ti, no una persona definida por una relación con otra, sino solamente tú.
 
Hemos de aprender a encontrarnos, saber quienes somos, ver más allá de lo que la vida ha hecho con nosotros y conectar con el yo interior que siempre nos ha guiado, que nos ha aguantado y cuya brújula de la felicidad todavía sigue marcando al norte, haya donde todavía viven los sueños.
 
Así que yo os digo, aprovechar la soledad, disfrutar de vuestro espacio, de vuestro momento de autentica verdad, pararos un momento a miraros al espejo y pensar en quien sois. Y después de eso, salir, buscar a gente, buscar divertiros, o buscar pasar el tiempo vosotros solos, pero siempre sabiendo quienes sois de verdad.
 
Así que la próxima vez que estéis solos, leer mi blog y así no sentiréis que es tan mala la soledad, porque...
a veces estamos solos.

lunes, 1 de octubre de 2012

Vuelve a la carga

Hay veces que miras atrás y ves todo el tiempo que has estado haciendo algo y no te ha servido de nada, pues apenas has avanzado desde que empezaste. Va poco a poco, y no da la sensación de que algo avance.

Mirando el camino que andamos, nos situamos muchas veces en la lejanía cuando nos ponemos a recordar cosas pasadas. Pero cuando nos atascamos, parece que se vuelve una recta interminable que por mucho que andemos no llegamos a ningún sitio.
 
Llegados a este punto, te das cuenta del desperdicio de tiempo que ha resultado invertir en algo que no avanza. Pero muchas veces esto se convierte en frustración, al no ser capaz de sacar nada en claro del asunto.
 
Para estos casos lo mejor es dejarlo un tiempo, que se enfrié, que se pase el tiempo y vuelvas a sentir el fuego de retomarlo. Las cosas cuando se enfrían dan más perspectiva, ves mejor el trabajo hecho, lo que has conseguido, hasta donde has llegado de verdad.
 
La frialdad en la mente da una claridad mayor que cegarse y emperrarse en algo concreto.
 
La virtud de dejar algo y relajarse y distanciarse de ello es muy importante para poder avanzar en cualquier dirección. Estar encima de algo mucho tiempo hace que se pierda la perspectiva, incluso las ganas de continuar.
 
Cuando algo realmente te gusta y quieres finalizarlo, llegar a algo, no importa que lo aparques, pues pasado el tiempo tendrás la necesidad de continuarlo, de reanudar el esfuerzo y llegar a un buen final.
 
Tenemos que dejar a veces apagarse el fuego, para limpiar las cenizas que nos molestan y volver a prender de nuevo la hoguera, más fuerte, con menos errores y aprendiendo de lo hecho mal cuando se hizo la anterior vez.
 
Muchas veces se consiguen mejores cosas dando un par de pasos para atrás y reparando algunos errores cometidos. Es como cimentar bien una casa, es preferible tirar algo mal hecho y repetirlo, que mantenerlo y que finalmente la casa se venga abajo por una mala construcción.
 
Hacer algo mal es acumulativo, pues lo que esta mal hecho siempre pesara mas adelante. Por tanto es mejor rehacer lo que esta mal hecho para poder continuar sin trabas ni errores. Así que deja que las cosas se enfríen y después...
vuelve a la carga.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Preguntar e intentar comprender

Cuando hacemos cosas, siempre pensamos que no molestaran y que resultaran al menos tolerables para el resto del mundo. Pero no nos damos cuenta de que nuestras motivaciones o ideas pueden no ser conocidas y asi mal interpretar las cosas que hacemos.

Aunque la gente dira que podría hablarse, como ya hemos dicho otras veces, tambien hay que tener en cuenta que deberíamos recibir un voto de confianza por parte del resto y preguntar sobre porque se hacen ciertas cosas antes de sacar conclusiones precipitadas.

Llegado cierto punto, hemos de confiar en las intenciones o ideas de las demás personas y preguntar porque hacen ciertas cosas antes de arremeter con nuestra ira o falta de entendimiento sin molestarnos en saber que hay detrás de eso.

Pero no hay que confundir el respetar a una persona y darle un voto de confianza con creer a pies juntillas que siempre hace lo correcto. Todos nos equivocamos y podemos cometer errores o emprender acciones incorrectas sin darnos cuenta.

Por tanto, yo preguntaría siempre antes de quejarme o criticar lo que han hecho otras personas. Siempre es mejor preguntar y asegurarse, que enfadarse y despotricar para darse cuenta posteriormente que se ha hecho sin motivo.

Muchas veces damos por sentado cosas que no son así, solo porque desconocemos lo que pasa en realidad. Sin saber lo que sucede en un determinado momento o las cosas que pasan fuera de nuestro control, no podemos juzgar y desde luego dar lecciones sobre ello.

Siempre hay que permanecer receptivo a las cosas que nos tienen que explicar o contar las personas a las que pedimos explicaciones y no debemos cerrarnos en banda hasta no haber acabado su explicación y hasta no haber preguntado por las cosas que no entendemos.

Así que la próxima vez que algo os moleste... 
preguntar e intentar comprender.

jueves, 16 de agosto de 2012

Hace ya un año

El 1 de agosto del pasado 2011 arranque con la primera entrada "Abierto por vacaciones". En ella intentaba contar como iba a ser este experimento.

La entrada que dio el impulso y supuso la primera entrada de la temática del blog fue "Un cambio". 

El tiempo ha ido pasando y las entradas se han ido acumulando. Quizá unas más acertadas que otras, más cercanas, o simplemente algo indiferente.

La idea ha sido siempre querer comunicar ideas, experiencias, opiniones que pudieran ayudar a otras personas.

Serán los lectores los que deban juzgar lo oportuno o acertado de lo escrito durante este tiempo. 

Personalmente he encontrado la experiencia reconfortante, el explorar y pensar en que escribir ha sido un reto entretenido y a veces algo complicado. Pero ha sido estupendo ver que al menos ha habido gente que ha visitado este blog.

Hoy os dejo tranquilamente, sin nada en que reflexionar. Solo deciros que si os ha gustado hasta ahora, espero continuar captando vuestra atención. Porque todo esto continua. 

Y pensar que empezó...
hace ya un año.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Túmbate y relájate

Llegaron las vacaciones y con ellas muchos viajes, líos, tiempo con la familia, quitarse del estres del trabajo y pasarse al de llevar a los niños. Estas fechas que parecen hechas para relajarse, pueden resultar frustrantes si no se toman adecuadamente.

El cambio de dejar de trabajar, aunque en principio parece una estupenda ayuda para disfrutar, arrastrar los problemas del trabajo puede hacer que empecemos con mal pie este descanso. Tenemos que olvidarnos de las cosas que nos han pasado mientras trabajábamos, debemos dejarlos de lado, ya que no vamos a currar, no sirve de nada seguir con la mente puesta en el trabajo.

Aparte de eso, también hay otros factores que añaden peligros a nuestra idea de descanso. El más general tiene que ver con las personas con las que nos vamos de vacaciones. En este momento pueden surgir tensiones con la gente que vivimos, o de la que cuidamos y que viene con nosotros. 

El problema surge cuando se llevan las costumbres de vacaciones, algunas son molestas y otras surgen de tener que trabajar en ciertos horarios, mal acostumbrándose o impidiendo conocer ciertas tendencias o costumbres de otros habitantes de la casa.

Esto provoca que resulten molestas actividades cotidianas para nuestra gente, o que creamos que tienen que realizar las mismas actividades que hacen en casa cuando estamos trabajando. Hay que comprender que las vacaciones son para todos los que van, no solo para la persona trabajadora. Y la otra parte también ha de comprender que no se puede exigir sin entender que es mucho mejor llegar a un acuerdo que discutir solo porque se tiene razón.

Y esta es una cosa muy importante, pasa en las vacaciones que como queremos relajarnos parece que todo lo que hacen los demás nos molesta. Pero hay que ver que no todo el mundo esta porque no nos relajemos, quizá nuestras espectativas son demasiado irreales. Hay que vivir en este mundo real y darse cuenta que el resto del mundo sigue moviendose, que no se van a parar porque nosotros estemos de vacaciones.

Así que cuando disfrutéis de vuestras merecidas vacaciones, ante todo tranquilidad, relajarse y antes de discutir o de pensar que el mundo esta en tu contra, piensa que todo el tiempo que malgastes discutiendo, enfadándote, quedándote sin hacer lo que te gusta solo porque te enfadaste, todo ese tiempo se esta perdiendo. Por eso yo te aconsejo...
túmbate y relájate.

lunes, 16 de julio de 2012

Dialoga

No siempre se esta de acuerdo en las mismas cosas con otras personas. Muchas otras pasan a ser antagónicas las opiniones. Esto puede crear tensiones, porque ambas partes pueden creerse en poder de la razón y podría devenir en una situación de tensión por no ceder ninguna de los dos ni un ápice.

Lo primero que hay que tener en cuenta en estos momentos es que nadie debe creer desde un principio que tiene absolutamente la razón. Esta no se gana porque si, o porque se grite más fuerte, o cualquier otro absurdo motivo que lleva a discutir.

Para conseguir la razón hay que escuchar a la otra persona, saber lo que dice, ver donde puede estar su error o el nuestro y rectificar convenientemente. Puede pasar que ninguno tenga la idea apropiada, muchas veces las ideas extremistas no son correctas, escuchar a la otra persona te de una visión más general y descubriras que tu idea necesita ciertos retoques, que este nuevo punto de vista te ha dado.

Así que es bueno siempre valorar lo que dicen los demás, porque solo así mejoraremos. También evita tensiones innecesarias. Tenemos que ver más allá de una simple cuestión de tener o no razón. Equivocarnos es bueno, porque solo así se aprende. Pero lo mejor de todo esto es aprender a dejar a un lado ser el ganador y querer demostrar que siempre tienes la razón.

Recordar esto la próxima vez que estés discutiendo y pienses que tienes la razón y la otra persona esta totalmente equivocada. Parate y reflexiona, porque podría ser que aprendieras algo nuevo, pero ante todo porque seguro que evitaras discutir por algo de lo que luego te arrepentirás. Así que no discutas...
dialoga.