lunes, 2 de abril de 2012

Disfruta del día

Hay días en los que cuesta levantarse. Son esos momentos en los que piensas que estas mejor tumbado en la cama, que no haciendo nada por ahí. Crees que levantarse no sirve para mucho, pues no hay nada que desees hacer.

En días así lo mejor es levantarse, desayunar tranquilamente, disfrutar de esta primera comida, paladearla, no tener prisa. Dejar que la cosa avance lentamente para que tu cuerpo sea el que te pida movimiento.

Verdaderamente, los días así solo te apetece tirarte debajo de un árbol, sobre la verde hierba, dejar que el sol entre timidamente entre las ramas, cerrar los ojos y escuchar solo los sonidos de la naturaleza, acurrucándote. Disfrutar de ese aire que lleva lo justo para refrescarte, aliviando el calor, y dejándote en un estado que te duermes sin apenas desearlo.

Pero desgraciadamente la vida no es tan amable, pues muchas veces ocurren estos días en momentos en los que eso es puro idilio. Ya sea porque no hay tiempo para eso, porque el día es lluvioso y resulta imposible, o por el contrario hace tanto calor, que a no ser que hubiera un ventilador gigante a tu lado, ni un huracán te quitaría esa temperatura tan opresora.

Para mi, lo mejor es disfrutar en cada momento de lo que se tiene a mano. Si llueve, disfrutar del olor de la tierra y la hierba mojada, si hace calor, sal a tomarte algo fresquito en la terraza, a la sombra y disfruta de la tranquilidad que da el verano. Si no tienes tiempo, atesora estos momentos frenéticos y que tu cuerpo no pare de bombear sangre, hasta que a la noche, encuentres tu merecido descanso en los brazos de tu cama, que apenas sin querer, te mecen y te duermen hasta la mañana siguiente.

Los días siempre pasan sin poderlo remediar, lo que importa es que al llegar la noche sientas que hoy ha sido un gran día, ya sea porque has hecho muchas cosas, porque te has divertido, o porque has hecho lo que tenías pensado hacer, disfrutar del día.

Hoy lo importante no es aprender nada, ni ser más sabios. Hoy lo importante es que disfrutes, y sepas que siempre puedes pararte y respirar. Lo que nunca te dije es...
disfruta del día.

jueves, 15 de marzo de 2012

Mira en tu interior

No hay nada que enseñar a quien no quiere escuchar.

Cierto es que nadie es perfecto y todos tenemos nuestros defectos, pero el admitir los propios fallos e intentar suplirlos, es un esfuerzo que no esta al alcance de todo el mundo.

La paciencia, la reflexión, la auto crítica deben ser herramientas para mejorarse uno mismo. Pero el orgullo y ser cabezota son los enemigos de esta mejora.

Pero el primer paso hacía hacerse mejor persona es admitir las propias debilidades, y darse cuenta que son nuestra propia responsabilidad. Por mucho que te hayan hecho, que te haya pasado, por muy mal que te hayan tratado, en último caso somos nosotros los responsables de nuestras acciones y decisiones.

Cada día que pasa sin que hagamos nada, es un día más que mantenemos la actitud de no querer mejorar.

No hay que confundir mejorar como persona, con ser tonto, o creer que solo nosotros nos esforzamos. Se trata de sentirse bien con uno mismo, pulir esos fallos que a veces nos pesan y nos cargan el alma porque no deseamos en el fondo hacerlo, pero algo en nuestro interior se desata. Encontrar esa paz es una meta que esta al alcance de aquellos que sepan frenar sus impulsos y descubrir que cuando uno se controla y aprende a no hacer las cosas de las que luego se arrepiente, disfruta de una conciencia más limpia.

Los cambios no tienen que ser radicales, a veces un pequeño paso como admitir los fallos, aprender a no discutir solo por llevar la razón, esos son pasos que nos ayudan a mejorar y que apenas cuestan.

Todo esto solo es factible si la persona desea realmente cambiar y se da cuenta que así vivirá mejor. Si no hay una intención, ni un descubrimiento, finalmente todo esto no servirá de nada. La mejora pasa por entenderse a uno mismo, y esto hará que acabemos entendiendo a los demás.

Este entendimiento de otras personas viene dado al darse cuenta de que todo el mundo tiene sus motivos para ser como es, y para defender sus cosas. No podemos castigar ni criticar a los que hacen lo mismo que hemos hecho nosotros anteriormente. Tampoco esta bien juzgar severamente, pues puede ser que esa persona no se de cuenta de lo que esta haciendo, que si nos esforzamos en hacérselo entender, se podría dar cuenta de sus errores. Si por el contrario solo juzgamos, nunca ayudaremos a esa persona, y por tanto no se dará cuenta de su error.

No quiero despedirme hoy, sin deciros que descubrirse a uno mismo, es lo más grande que hay. Este conocimiento propio te permite apreciar más las cosas, y a las personas. Vemos cosas que antes no nos dábamos cuenta, disfrutamos de lo que siempre creíamos que estaría siemprey gozamos de los pequeños placeres de la vida.

Mañana, pasado, en cualquier momento, disfrutar de lo que os hace feliz, ver que incluso algo cotidiano, puede resultar agradable y entretenido. Pensar ahora que los malos momentos, los fallos que arruinan vuestra vida, pueden hacer que no se aprecien estos gratificames momentos. Si lo haceis, vereis como cada día estais mejor, más felices. Tras un mes, notareis que los de vuestro alrededor se contagian de esa felicidad, y comprobaras, que gracias a ese entendimiento de uno mismo, podemos descubrir el interior de otras personas.

Busca mejorarte, limar tus fallos, ser mejor persona en general. Intentalo todo lo que necesites, porque si alguna vez te muestro tus errores, no es para menos preciarte, sino para ayudarte. Descubre tus fallos, mejora como persona...
mira en tu interior.

jueves, 1 de marzo de 2012

Si tu eres feliz, yo te apoyare

¿Que es hacer lo correcto? Esta es una pregunta de difícil solución. La respuesta primera que se viene a la mente es hacer lo que se espera que se haga.

Pero que se espere que se haga, no quiere decir que sea lo que esta bien. Porque la sociedad tiene que marcar lo que esta bien o mal, cuando ni ellos mismos saben diferenciar la justicia de la injusticia, y solo se dejan llevar por la opinión masiva, sin pensar en más que seguir a las masas.

Lo correcto muchas veces es solamente lo bien visto por el resto del mundo, no lo realmente bueno para ti, o para tus semejantes. Nos lastra la idea de defraudar a los demás, o de pensar que nos juzgaran duramente por las acciones que hemos tomado o dejado de tomar.

Pero yo pienso, si algo es bueno para mi, si no causa daño a los demás, si no me causa daño a mi mismo, ¿por qué esta mal? Porque debo cargar a mi corazón y lastrarlo con medias verdades, con limitaciones impuestas por una sociedad que no me entiende, que no tiene apenas lugar para mi.

La sociedad si tiene un lugar para mi, la condena absoluta. Pero si me publicitó bien y doy pena, me convertiré en un abanderado de mi causa que tiene el valor suficiente para dar un paso al frente y decir: "asi soy yo". De esta forma paso de ser el mancillado y el maldito que no sigue las normas, al visionario y luchador que abre las puertas a los demás.

¿Esa es mi diferencia? Si consigo llegar al público y darle a entender que lo correcto es un punto de vista subjetivo, y que mis acciones resultan buenas para mi, y no dañinas para el resto, entonces seré grande, seguido y aclamado. Pero si no lo hago, solo seré un paria que camina solo por el temor de otros a que les relacionen conmigo.

¿Es esto una sociedad justa? Un mundo que no entiende más que de sus propias reglas, que no son capaces de ver más allá de lo que manda la masa de gente. Eso no es una sociedad libre y justa, solo es una maquina opresora que tiraniza la opinión de la gente y que promueve su libertad quitando lo que no le gusta.

No lo entiendo, no comprendo porque la felicidad de uno mismo puede molestar a los demás. Es decir, si no te alegras de que yo sea feliz, ¿por qué te llamas amigo mio? Si de verdad lo fueras, te alegrarías de mi felicidad, y no dejarías que la justicia de la sociedad hiciera que me juzgases.

Hoy solo quiero que reflexioneis, que penséis como habéis juzgado a veces a la gente solo porque la sociedad así lo quiere. Ahora pensar en ello, en la cantidad de prejuicios que se han ido quitando a los largo de nuestra historia. Ver la cantidad de valoraciones negativas que ha impedido a mucha gente ser feliz.

Seáis de una religión minoritaria, de una raza discriminada, de una sexualidad que no es bien vista, o simplemente seáis diferentes a lo que la sociedad os manda ser, yo os digo: "hoy no callare, no me levanto por nadie, me levanto por todos".

Disfruta de la vida, no hagas mal a nadie, diviertete y sonríe, porque esta vez quiero que sepas que...
si tu eres feliz, yo te apoyare.

miércoles, 15 de febrero de 2012

No quiero solamente un San Valentín

Ayer fue el día de San Valentín y no te regale nada, ni te hice nada especial. Te enfadaste porque no tenía listo ningún detalle, y creíste que se me había olvidado un día tan importante en el calendario. Dices que no te quiero y que no me molesto siquiera en esforzarme un solo día al año.

Yo quisiera que supieras que para mi el 14 de febrero, no es un día diferente, es igual que el resto de días del año, porque yo te quiero igual. Para mi no destaca solo por llamarse distinto, mis sentimientos no crecen o menguan en función del día del año, te quiero desde el uno de enero al 31 de diciembre.

Me dices que no te demuestro lo que te quiero, porque no te he hecho un regalo, porque no te he llevado a cenar a un sitio caro, ni te he proporcionado una velada romántica. Pero por las mañanas desayuno contigo, aunque yo pueda levantarme más tarde. Porque te llevo en coche a trabajar para que no pases frío y cuando puedo también te recojo después del trabajo para que no llegues tan cansada.

Si de verdad no te demuestro que te quiero, ¿por qué cuando te vas a caer siempre estoy para sujetarte? Si enfermas estoy a tu lado para darte lo que necesitas. En la cama, si no te duermes yo te estrecho entre mis brazos para que te relajes y descanses.

No, no soy detallista, solo hablo contigo por teléfono si no estamos juntos, te mando mensajes al móvil para saber de ti. Me preocupo cuando no llegas a la hora a casa por si te ha pasado algo. Me gusta hacerte reír, ver tu sonrisa cuando has estado triste, aunque no sepa que decir, se lo que te divierte.

El problema es que la sociedad pide que un día al año seamos románticos, nos regalemos detalles inservibles solo por tener forma de corazón y cenemos una escasa comida mientras nos acaramelados junto a una vela.

Pero yo no quiero eso, yo prefiero quererte los 365 días y demostrártelo a lo largo del año. No quiero reservarme solo para un día y el resto del tiempo no dedicarme a cuidarte como mereces.

El resto del mundo puede presionar lo que quiera, decir lo que comprar o como comportarse todos los días del año. Pero yo te voy a seguir queriendo como yo creo que es correcto, durante todo el tiempo del que disponga. Quiero todo el año para quererte, y por eso...
no quiero solamente un San Valentín.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Me pongo en movimiento

Hoy no es un día como otro cualquiera, hoy es hoy. Y lo que diferencia al día de hoy de otros días es que es el presente. Es el momento que estamos viviendo y eso es lo que cuenta.

El día de hoy es especial porque en este momento puedes cambiar las cosas, no en el pasado, ni en el futuro, sino ahora. Hay que aprovechar porque el ayer ya no se puede cambiar, y el futuro todavía no ha llegado, lo que nos deja con el único momento que importa, el ahora.

Dejar las cosas para un futuro es alargar el momento que queremos vivir. Ya sea bueno o malo, las cosas hay que aprovecharlas en el presente, en el día de hoy, porque ahora es cuando cuenta.

Hoy es un gran día, hoy es el momento de hacer las cosas, de saltar del asiento y ponerse a hacer los asuntos que tenemos pendientes. Ninguna excusa es valida para mantenernos en el asiento.

Cuando buscamos cualquier razón para no hacer las cosas, lo único que dejamos es pasar el tiempo, permitimos que las agujas del reloj giren y giren sin importarnos, sin darnos cuenta de que cuando el tiempo se va, ya no vuelve nunca.

Asi que no te pares, no busques razones para dejar las cosas para mañana. No quieras ceder este tiempo al vacio, porque cuando se va, nunca vuelve y ese momento se pierde.

Mira el reloj, fijate en lo despacio que pasan las agujas y ahora, date cuenta de que pese a lo lento que se mueve, las agujas nunca van para atras. Aprovecha este tiempo, disfrutalo, vivelo, y haz que cuando pase, sea un buen recuerdo, y nunca puedas decir que perdiste el tiempo.

Hoy es diferente, hoy es especial. Hoy no es un día para que alargue mis comentarios, ni haga pensar a la gente sobre lo que escribo. Hoy no me paro a buscar excusas, no me espero mejor a mañana para hacer las cosas. Hoy solamente me levanto y...
me pongo en movimiento.

domingo, 15 de enero de 2012

Enseñame

Muchas veces, discutimos, nos peleamos, nos enfadamos, debido a que pensamos que tenemos razón en un tema, y lo defendemos por encima de todo. Aunque así planteado parece que es algo malo discutir, acaso no deja de ser malo si tratamos de enseñar a otra persona algo de forma correcta.

Yo creo que si quieres enseñar algo a otra persona, y que aprenda, a veces hay que discutir. La razón es muy sencilla, si la otra persona esta equivocada y no admite otra cosa que lo que ella misma cree, ¿tenemos que dejarla en la ignorancia solo por evitar discutir? Si la dejamos en su incultura, no sera peor para ella que el hecho de debatir y enseñarla su equivocación.

Aquí esta el verdadero problema, cuando la gente no sabe dejar la mente abierta y evaluar las cosas, que solo piensa en que lo suyo esta bien y por tanto que el resto esta mal. Muchas personas se ciegan en que eres tú el cabezota, el equivocado que no se deja enseñar. Y yo les pregunto: "si yo no me dejo enseñar al no admitir lo que tu dices como cierto, tú que estas haciendo lo mismo ¿no serías tú también un cabezota?"

Claro, ahí si que no hay solución, el resto es imperfecto y no ve las cosas, pero uno mismo jamás es cabezota, jamás se cierra en banda ante quien le lleve la contraria. Y entonces pasa eso, que cuando alguien quiere enseñarle algo o hacerle ver que esta equivocado, se alza el muro anti aprendizaje en forma de soberbia. ¿Por qué admitir que puede que no sepas algo y aprenderlo? Quizá porque así no quedas como un inculto.

Acaso no quedas ya como un inculto al tener datos equivocados y no admitirlo. No será peor que sigas dando por cierto algo que te han dicho que es mentira y que portes tu falta de conocimiento al respecto manteniendo como verdad algo que te han dicho que no lo es.

Las personas somos demasiado orgullosas a veces para admitir nuestras equivocaciones. Porque no prestamos atención a la gente que nos trata de ayudar y hacernos aprender. Solo porque creemos que de esa forma nos restriegan sus conocimientos y que son superiores a nosotros. Imaginemos que ese tipo de personas lo único que buscan es compartir sus conocimientos, pensemos que no buscan la admiración prodigando que ellos tienen más y mejores datos que nosotros.

Puede ser que haya personas que lo hagan para demostrar que saben más que nosotros, pero ¿y que? Acaso si aprendo algo que no sabía, o me corrigen sobre algo que creía saber, ese conocimiento no será igual de valioso que si nos lo enseña una persona interesada en que aprendamos. Pero claro, nuestro orgullo no nos dejará, y al final hasta las personas que se esfuerzan porque quieren que aprendamos, pensaremos de ellas que solo se regodean en sus bastos conocimientos.

Personalmente he enseñado, y me han enseñado muchas cosas. Puede que algunos datos que he aprendido no lo haya hecho de forma tan sencilla como debería. Ahora me doy cuenta, al enseñar a otras personas, que podría haber facilitado más las cosas a los que trataban de enseñarme (de mis profesores, hasta mis amigos y familia). Y espero poder enseñar mis errores y que otros aprendan de ellos, igual que deseo seguir aprendiendo más cosas en el futuro.

Puede que nunca paremos de aprender cosas nuevas, pero mientras nos neguemos a corregir y aprender bien las cosas, seguiremos siendo gente sin cultura. La próxima vez que alguien trate de aclararme, o de corregirme sobre algo en lo que estoy equivocado, solo diré...
enseñame.

martes, 3 de enero de 2012

Mi propósito de año nuevo

Este año que acabamos de empezar, aunque sea nuevo nos trae las cosas de siempre. La principal y más recurrida son los propósitos de año nuevo.

Estos propósitos no son más que vanas esperanzas que albergamos al principio de toda andadura, da lo mismo que sea un año nuevo, una relación nueva, un trabajo nuevo, una vida nueva. Siempre, todo, lo empezamos igual. Nos ponemos metas fantásticas e ideales que vamos a cumplir para ser mejor persona, estar más en forma, cuidarnos más, llegar a nuevas metas en general.

Todos estos propósitos solo son arena en una mano abierta, por mucho que lo deseemos, dura tanto como el viento que sople. Donde quedan estas esperanzas cuando llega marzo o abril. Seguramente olvidadas en el tintero, e incluso a veces, olvidadas sin más en cuanto entro febrero.

Nos es malo ponerse metas, es saludable para la mente y la actividad diaria. El problema viene cuando lo hacemos solo porque toca, y así, obviamente, no las cumplimos. ¿Para que cumplir algo que solo he dicho por ser como los demás y tener un buen propósito para este año? La respuesta debería ser que si te lo has propuesto es porque sería algo bueno en tu vida.

Pero las cosas no se cumplen si pensamos que tampoco es que sea algo importante, para el caso solo nos defraudaremos a nosotros mismos, y al hacer el propósito de año nuevo ya pensábamos en no cumplirlo, ¿que mal hay en eso?

No hay mal en no cumplir algo que nos prometimos a nosotros mismos, porque solo nos defraudaremos a nosotros. Y entonces, ¿por qué nos mentimos con falsas promesas? Fácil respuesta, porque es lo que toca en estas fechas.

Yo este año me he prometido ser perseverante, acabar todo lo que tengo empezado, ser más tolerante, menos gruñón, menos cabezota, más abierto a escuchar a la gente, vamos, mejor persona. Eso tengo como propósito de año nuevo. Y solo yo sabré si me esfuerzo lo suficiente, solo yo sabré si he cumplido al final del año que viene con lo que me esperaba, o al menos lo he intentado tanto como he podido.

Pero me lo debo a mi mismo, me debo un mejor yo. Quiero llegar al final del 2012 y poder mirar atrás y decir: si, soy mejor que el año pasado. Quiero mejorar y seguir aprendiendo, porque me lo debo, y haré cuanto este en mi mano por cumplirlo, porque en este año que empieza cumpliré...
mi propósito de año nuevo.